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En medio de un amplio dispositivo de seguridad, Andrés Felipe Marín Silva, alias Pipe Tuluá, fue trasladado en la madrugada de este martes desde la estación de Policía de Los Mártires, en el centro de Bogotá, hasta la sede la dirección de Antinarcóticos de la Policía, contiguo al aeropuerto El Dorado, paso previo a su extradición a Estados Unidos.El movimiento se produjo en la antesala del encuentro entre el presidente Gustavo Petro y su homólogo estadounidense Donald Trump en Washington, una reunión clave para el futuro inmediato de la relación bilateral, marcada en los últimos meses por tensiones diplomáticas y diferencias sobre la cooperación judicial y la política antidrogas.Durante el procedimiento fue desplegado un dispositivo de seguridad conformado por más de 70 uniformado, drones y el Halcón de la Policía. Alias Pipe Tuluá, máximo cabecilla de la estructura criminal La Inmaculada, cumple en Colombia una condena de 30 años de prisión por homicidio, extorsión y concierto para delinquir. Pese a estar privado de la libertad, las autoridades han sostenido que continuó dirigiendo su organización desde distintos centros de reclusión, lo que motivó que permaneciera bajo estrictas medidas de seguridad en una estación policial y no en un centro carcelario ordinario.Traslado de alias Pipe Tuluá, cabecilla de ‘La Inmaculada’. Foto:Policía NacionalLa extradición de Marín a Estados Unidos quedó en firme después de que la Corte Suprema de Justicia emitiera concepto favorable por tres cargos de narcotráfico, el presidente Gustavo Petro firmara la orden de extradición y el Gobierno resolviera, en última instancia, las apelaciones presentadas por su defensa.Señalamientos de narcotráfico y nexos internacionalesSegún el expediente del Tribunal del Distrito Este de Texas, Andrés Felipe Marín está acusado de coordinar el envío de grandes cargamentos de cocaína desde Colombia hacia Estados Unidos, en alianza con organizaciones criminales con sede en México y Colombia, entre ellas los carteles de Sinaloa, La Línea y la Oficina de Envigado.Andrés Felipe Marín, alias Pipe Tuluá, extraditado. Foto:Sergio Cárdenas / EL TIEMPO.Para la justicia estadounidense, ‘Pipe Tuluá’ actuaba como el máximo articulador de La Inmaculada en el negocio del narcotráfico internacional. El indictment señala que dirigía la logística para transportar y distribuir cargamentos de varios kilogramos de cocaína, utilizando rutas marítimas hacia Centroamérica y, posteriormente, corredores terrestres por México hasta ciudades como Dallas, Texas, y Denver, Colorado.La investigación fue liderada por agentes de la DEA e incluyó interceptaciones legales a integrantes de la organización, así como la infiltración de un agente encubierto que se presentó como comprador de cocaína en México. De acuerdo con el expediente, varias de las operaciones investigadas habrían sido autorizadas directamente por Marín.Andrés Felipe Marín, alias Pipe Tuluá, extraditado. Foto:Sergio Cárdenas / EL TIEMPO.El traslado de alias ‘Pipe Tuluá’ ocurre mientras el presidente Petro se prepara para reunirse con Donald Trump en la Casa Blanca, en un contexto en el que la extradición de capos y jefes criminales ha sido uno de los temas más sensibles de la agenda bilateral.Aunque el Gobierno colombiano ha sostenido que el envío de extraditables ha sido constante —con más de 700 personas entregadas a otros países en los últimos tres años—, el caso de ‘Pipe Tuluá’ generó especial atención debido a su interés en ser reconocido como gestor de paz en el marco de la política de ‘paz total’, una figura que en otros expedientes ha frenado extradiciones.Sin embargo, los acercamientos exploratorios con La Inmaculada no avanzaron y el proceso quedó congelado.Juan Diego Torres y Jesús Antonio Blanquicet Sección Justicia
