
El cantautor venezolano Danny Ocean ha logrado que Madrid y Caracas se acerquen por unas horas. “Hoy vinimos a vacilar muchachos, a dejar nuestros problemas atrás un rato”, prometía el artista a los 16.000 espectadores que lo esperaban en el Movistar Arena este miércoles. Y alentaba: “Vinimos a celebrar, ustedes saben por qué. Sean libres esta noche”. Este jueves dará su segunda función, ambas fechas con entradas agotadas. Nacido en Caracas hace 33 años, Daniel Alejandro Morales Reyes está presentando su último disco Babylon Club (2025) con una gira europea. Antes, pasó por Oslo (Noruega), para cantar en la ceremonia de entrega del Premio Nobel de la Paz a la líder de la oposición al régimen chavista, María Corina Machado. El concierto en la capital española fue una velada de goce y conexión para la diáspora en tiempos de incertidumbre.Minutos antes, llegaban al estadio cientos de personas con bandanas en la cabeza, el código de vestimenta insignia, algunas llevaban camisetas de la vinotinto, la selección nacional de fútbol. Las amigas Laurys Farguell y Kimberly Blanco, que dejaron Venezuela hace cuatro años, comentaban: “Estamos emocionadas por sentirnos cerca”, “Va a haber muchas lagrimitas hoy”. En España viven cerca de 600.000 de sus compatriotas, casi la mitad de ellos en Madrid. Alexander Barrios desplegaba su bandera en la fila: “Danny Ocean ya pasó a ser un símbolo patrio de alegría, entonces venimos acá a apoyarlo por todo su apoyo también”. El hombre de 52 años, que vive en Madrid hace cinco, destacaba sobre el artista: “Él es el reflejo de esa Venezuela que expulsaron del país y que sobrevivió y se superó. Mira lo que va a llenar hoy y comenzó poniendo un video en YouTube”. El cantante Danny Ocean durante su concierto en el Movistar Arena, a 4 de febrero de 2026, en Madrid (España).Ricardo Rubio (Europa Press)Ese primer tema fue Me rehúso, que lanzó de manera independiente y que habla sobre el dolor de despedirse de su novia tras dejar su país. Fue un éxito internacional, tan famoso que grabó una versión en inglés. Si existiera un podio o salón de la fama, acompañaría allí a Despacito, de Luis Fonsi. A tono con la tendencia nostálgica de compartir fotos y recuerdos del 2016, se cumplen 10 años de esa canción. Con su estribillo para corear a todo pulmón, fue el tema del verano y se mantuvo meses liderando los rankings. Desde ese hit, Danny Ocean ha grabado cinco álbumes y se ha presentado cuatro veces en España.Vestido con una camisa playera naranja, azul y violeta con dibujos de palmeras, gafas de lente amarillo y bandana negra, esta noche está decidido a llevar el sabor del Caribe al pleno invierno. Reguetón, dancehall, pop latino. Sobre él cuelga un globo inflable con forma de sol cuando abre con Imagínate, el tema más famoso del último disco, acompañado de su banda.En las pantallas del fondo las olas van y vienen, mientras él alterna canciones de sus distintos discos: Amor, Swing, Mónaco, Corazón y Binikini, que grabó con Rawayana, el otro artista urbano local destacado de su generación. Entre sus colaboraciones también están Alejando Sanz, Karol G o Aitana. En todas se cuelan algunas palabras en inglés. De la escuela de Dua Lipa y Freddie Mercury, juega con el pie del micrófono y lo pasea por el escenario. También tiene tiempo para covers: Oye mi amor, de Maná, y Mi niña bonita, de Chino y Nacho. Mientas tanto, el sol se iba poniendo en la playa a sus espaldas. Con la balada Ferrari, abría el bloque más romántico de la noche. Solo sonaba el teclado y su voz rasposa. Las linternas de los móviles iluminaban y las parejas aprovecharon para acercarse. Más tarde, llegó el turno de los del fondo de la pista. Y tuvieron suerte. Ocean apareció en una tarima cuadrada e interpretó Dembow y Fuera del mercado, de las más ovacionadas. Cientos de personas durante el concierto del cantante Danny Ocean, en el Movistar Arena, a 4 de febrero, en Madrid (España). Ricardo Rubio (Europa Press)La cámara lo siguió detrás del escenario y lo filmó mientras daba unas pitadas a un cigarro, hasta que apareció en el encuadre la cantante estadounidense-venezolana Elena Rose. Tembló el estadio. El público enloqueció ante la primera invitada, que subió a las tablas para hacer Caracas en el 2000 y se despidió diciendo: “Que Dios los bendiga y que el próximo concierto sea en Venezuela”. El segundo en sumarse fue el costarricense Sech, que también dejó su mensaje: “Los amo, sigan peleando”. En la grada disfrutaban Katy Marcano y Laureny Coronado, mejores amigas de 36 años que viven en Madrid desde hace más de siete. “Qué mejor que venir a festejar que Maduro ha caído que con Danny Ocean”, decía Coronado y agregaba: “Es de las personas que está llevando la batuta del talento venezolano y ha hecho un trabajo increíble en la movida urbana, creo que nos está dejando muy en alto”. Es el músico nacional más escuchado en Spotify y dedica muchas piezas a su tierra.Después de despedir a sus invitados, Danny Ocean volvió a referirse al contexto político: “Qué loco todo lo que hemos vivido este enero. Tengo que fe de que estamos más cerca que nunca de poder ir a nuestras casas, sé que hay mucha incertidumbre, pero me hacen el favor y me mantienen esa fe en alta”. Así dio paso a Crayola, una salsa en honor a los colores de su bandera. Parejas, familias y amigos fueron retratados bailando donde antes estaba la playa. El último coro de esas dos horas lo cantaron todos juntos, a capella. Fue el de Me rehúso. Lo entonaron con las luces del estadio prendidas, iluminando al público, el verdadero protagonista de esta fiesta.
Danny Ocean celebra a Venezuela en el primero de sus conciertos en el Movistar Arena: “Sean libres esta noche” | Cultura
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