Los ocho países europeos directamente amenazados por Donald Trump con nuevos aranceles plantan cara al presidente estadounidense y a sus ansias por hacerse, como sea, con Groenlandia. En un comunicado conjunto, Dinamarca, Finlandia, Francia, Alemania, Países Bajos, Noruega, Suecia y el Reino Unido —todos los que han enviado ya algún contingente militar a la isla ártica, lo que ha desatado la ira del republicano— han defendido este domingo los ejercicios militares conjuntos en la isla ártica y advertido de que las amenazas norteamericanas no hacen más que minar la confianza transatlántica y reforzar su decisión de defender la soberanía europea.“Los aranceles socavan las relaciones transatlánticas y entrañan el riesgo de una peligrosa espiral descendente”, subrayan los ocho gobiernos en una declaración conjunta emitida un día después de que Trump amenazara con imponer aranceles de hasta el 25% a los países que participan en las maniobras en Groenlandia, miembros todos de la OTAN. Al lo largo de la pasada semana, estos ocho países enviaron a Groenlandia militares, en contingentes muy reducidos, pero altamente simbólicos, para realizar labores de exploración y participar en ejercicios conjuntos. Los primeros en finalizar su misión han sido los alemanes. Los 15 soldados germanos han emprendido ya el camino a casa. “La exploración ha terminado como estaba planeada y ahora se analizarán los resultados en Alemania”, dijo el jefe del comando, que insistió en que la misión no ha sido interrumpida, según informa la agencia Efe.El lenguaje es casi calcado al usado por los máximos representantes de la UE, António Costa, presidente del Consejo Europeo, y Ursula von der Leyen, de la Comisión, en otra declaración conjunta emitida el mismo sábado, en el que también alertaron de que los aranceles anunciados por Trump “socavarían las relaciones transatlánticas y podrían provocar una peligrosa espiral descendente”. Este mismo domingo, se ha convocado una reunión de embajadores de Estados miembros de la UE para analizar la situación. Es una muestra más de que la última amenaza de Washington parece haber colmado el vaso de la paciencia europea, que ha cerrado filas con Dinamarca y Groenlandia ante las ansias anexionistas de Trump y sus maniobras para dividir a los históricos aliados transatlánticos. Varios gobiernos europeos hablan ya abiertamente de un “chantaje” que consideran “intolerable”. El sábado, Trump anunció en un largo mensaje en su red social, Truth Social, nuevos aranceles de hasta el 25% para estos ocho países europeos. La primera subida, del 10%, entraría en vigor ya el próximo 1 de febrero. La siguiente, hasta alcanzar el 25%, el primer día de junio. “Esta es una situación muy peligrosa para la seguridad y la supervivencia de nuestro planeta. Estos países, que están jugando a este peligroso juego, han puesto en riesgo una situación insostenible”, dijo el líder republicano en Truth.“Como miembros de la OTAN, estamos comprometidos con el fortalecimiento de la seguridad en el Ártico como un interés transatlántico compartido. El ejercicio danés Arctic Endurance, coordinado previamente y llevado a cabo con los aliados, responde a esta necesidad. No supone ninguna amenaza para nadie”, replican ahora los ocho países señalados por Trump.“Nos solidarizamos plenamente con el Reino de Dinamarca y el pueblo de Groenlandia. Sobre la base del proceso iniciado la semana pasada —agregan en referencia a una primera reunión en la Casa Blanca entre altos representantes daneses y groenlandeses y de la Administración Trump—, estamos dispuestos a entablar un diálogo basado en los principios de soberanía e integridad territorial, que defendemos firmemente”, agregan.Unas horas antes del comunicado conjunto de los ocho países, el presidente francés, Emmanuel Macron, adelantó que está dispuesto a pedir “la activación del instrumento anticoerción” de la UE si Trump lleva a cabo sus amenazas, según informó su entorno. Este instrumento, cuya aplicación requiere la mayoría cualificada de los países de la UE, permite, entre otras cosas, congelar el acceso a los mercados públicos europeos o bloquear determinadas inversiones.Macron, al mismo tiempo, “está movilizado para coordinar la respuesta europea tras las amenazas arancelarias inaceptables formuladas por el presidente Trump”, señalaron fuentes del Elíseo, subrayando su papel como nexo de unión entre los distintos países. El movimiento de Macron está fundado en el convencimiento, creen en el Elíseo, de que las amenazas comerciales estadounidenses “cuestionan la validez del acuerdo” sobre los aranceles aduaneros alcanzado entre la Unión Europea y Estados Unidos en julio. Macron y su entorno más más técnico ya se mostraron entonces algo decepcionados con la cifra alcanzada.Macron, uno de los líderes europeos que con más contundencia han replicado a la última amenaza de Trump, ya había dicho el sábado que su país mantiene el compromiso con la “soberanía e independencia de las naciones” y aseguró en un mensaje en X: “Ninguna intimidación ni amenaza influirá”. El jefe del Estado francés prometió que “los europeos responderán de manera unida y coordinada” a los aranceles “si se llegan a confirmar”.Las amenazas de Donald Trump de imponer nuevos aranceles constituyen “una forma de guerra económica”, denunció también este domingo la ministra delegada francesa de las Fuerzas Armadas, Alice Rufo. “Estamos entrando en un ámbito que corresponde a la coerción por parte de Estados Unidos, es decir, en el fondo, la voluntad de imponer una política mediante represalias económicas muy violentas… es una forma de guerra económica”, ha lamentado la ministra en el canal France 3.Desde Seúl también ha reaccionado en contra a las nuevas tarifas comerciales la primera ministra italiana, Giorgia Meloni, fiel aliada del presidente estadounidense: “El anuncio de este aumento de aranceles contra aquellas naciones que han decidido contribuir a la seguridad de Groenlandia es un error, y obviamente no estoy de acuerdo”, ha declarado a los medios italianos durante una escala de su gira asiática.

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