La masacre de 26 disidentes ocurrida en una zona rural del municipio de El Retorno, en Guaviare, dejó al descubierto una disputa armada que va más allá de los intereses criminales de los grupos armados que delinquen en la región. El hecho se registró en un punto ubicado entre las veredas Kuwait y La Paz, un corredor que permite la movilidad hacia distintas áreas del departamento y que desde hace años es disputado por diferentes facciones de las disidencias de las Farc. Los primeros reportes llegaron desde la comunidad rural, que escuchó ráfagas de disparos y asumió que se trataba de un combate. La información fue comunicada al gobernador del Guaviare, Yeison Rojas, mientras participaba en un consejo de seguridad. Desde allí se difundió la versión inicial de un enfrentamiento entre la estructura Martín Villa, adscrita al Bloque Amazonas de la facción de ‘Iván Mordisco’, y el grupo Isaías Carvajal, del Bloque Jorge Suárez Briceño, perteneciente a la facción de las disidencias de ‘Calarcá’, con la que el Gobierno adelanta un proceso de diálogos. Por ello, de manera inmediata, mandos de la Fuerza Pública solicitaron a la Fiscalía reactivar las órdenes de captura contra los principales cabecillas del denominado Estado Mayor de Bloques y Frentes, alias Andrey, ‘Jhon Mechas’ y ‘Calarcá’. La petición se sustentó en que los hechos habrían superado los márgenes establecidos en la mesa de diálogos. Pese a que inicialmente se indicó que el caso se desarrolló en medio de enfrentamientos entre estos grupos, la investigación adelantada por la seccional de la Fiscalía en Guaviare determinó que las víctimas no murieron en medio de combates, sino por impactos de arma de fuego a corta distancia, varios de ellos con tiros de gracia. Masacre entre disidencias de ‘Iván Mordisco’ y ‘Calarcá’. Foto:Archivo Particular.Un informe de inteligencia recibido por la Fiscalía incluyó la versión sobre una posible infiltración previa y el rumor de que las víctimas habrían sido “adormecidas” con alguna sustancia, una versión que coincide con reportes de inteligencia que señalan que las víctimas estaban descansando cuando fueron emboscadas.  De acuerdo con la información que circula en la zona, el grupo atacado se encontraba en reposo cuando fue rodeado. “A los manes los cogieron durmiendo, era como una siesta de mediodía”, afirmó una fuente. Según esa versión, se trataba de un grupo de cerca de 40 personas, entre hombres y mujeres, que fue copado por una estructura de más de 100 integrantes.Ante la superioridad numérica, varios habrían decidido rendirse. “Por eso es que los 26 tienen tiro de gracia”, señaló la fuente, quien agregó que, tras las muertes, les fueron retiradas las armas, la intendencia, los equipos de comunicación y los alimentos. Parte del grupo logró huir.El Retorno, Guaviare. Foto:Procuraduría.No obstante, la hipótesis del supuesto “envenenamiento” no cuenta con sustento jurídico y su confirmación dependerá de los estudios de balística y toxicología, este último con un tiempo estimado de más de dos meses para su resultado.EL TIEMPO conoció que entre los fallecidos identificados por Medicina Legal figuran Henry Humberto Guerrero Castillo, Yerminson Fernández, Javier Octavio Romero Hinestroza, Emerson Cometa Melo, Duverney Valencia Forero, Valery Llirley Vitonco, Yuslin David Ulpavi, Bernain Forastero Chamorro, Jhon Alexander Gallego, Edaisamir Escué Dauqui, Carolina Urcué y Cristian Camilo Campo. Cuatro de las víctimas eran menores de edad, con edades entre los 14 y 15 años.Uno de los hallazgos que concentró la atención de los investigadores fue la muerte de alias Gerson Ramírez, señalado como uno de los hombres de mayor confianza de ‘Iván Mordisco’ en Guaviare. Su muerte implica una reconfiguración de mandos dentro de esa facción en la región.Iván Mordisco Foto:Iván MordiscoLa traiciónLa disputa se centra en el control de la vereda La Paz, considerada un punto clave dentro del departamento. Para la facción de ‘Iván Mordisco’, esa zona tiene un peso histórico por haber sido su lugar de permanencia en Guaviare. Para la estructura de ‘Calarcá’, el interés radica en su ubicación geográfica, desde la cual se facilita la movilidad hacia distintos corredores.La llegada de una estructura rival a un territorio bajo dominio de ‘Mordisco’, según las fuentes consultadas, habría sido posible por una infiltración interna. En ese contexto aparece Diego Horacio Tereche, alias Korea, señalado de haber entregado información sobre ubicación, rutinas y número de integrantes del grupo atacado.De acuerdo con esa versión, ‘Korea’ habría tenido vínculos previos con estructuras en Arauca de las disidencias de ‘Mordisco’, pero tras conflictos internos relacionados con el manejo de finanzas ilegales, extorsiones y narcotráfico, habría traicionado al grupo entregando la información al grupo de ‘Calarcá’.Alexander Díaz Mendoza, alias Calarcá. Foto:Ernesto Guzmán/EfeEn el historial que manejan las autoridades, este hombre aparece vinculado a acciones armadas como el ataque de marzo de 2019 contra instalaciones en Arauca, hostigamientos y atentados con explosivos en Guaviare durante 2025, y la participación en el asesinato de ocho civiles en abril de ese mismo año en zonas rurales del departamento.Los efectosUna fuente de la región le dijo a EL TIEMPO que “las Farc abrieron el proceso de paz para seguir delinquiendo, y ahora la población paga extorsiones para vivir tranquila. La persecución entre ellos es tanta que en las veredas les dicen a los habitantes que no pueden mirar ni recibir al otro bando”.Habitantes de Calamar asesinados. Foto:ArchivoLa misma fuente explicó que el narcotráfico sigue activo en la zona. “Hace unos años, más o menos en 2015, era más frecuente que sacaran droga por los ríos, pero ya tienen otros corredores. Ahora se aprovechan de puntos donde la vigilancia es mínima y en los que han construido nuevos caminos”. También relató casos de extorsión mediante suplantación. “Un día me llamaron para pedirme plata identificándose como disidentes. Me dijeron que debía girar por Nequi, pero luego me enteré de que la llamada provenía de la cárcel, suplantando a los de aquí”.Mientras las autoridades continúan con el análisis de los elementos balísticos y la verificación de los informes de inteligencia que hacen parte del expediente, se mantiene el despliegue de la Fuerza Pública en la zona rural de El Retorno, al tiempo que organismos judiciales avanzan en la recolección de testimonios y en la evaluación de las condiciones de seguridad en los corredores rurales del Guaviare.Redacción Justicia – @JusticiaET 

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