
Con una cita de Benjamin Franklin, otra de Thomas Jefferson y dos referencias bíblicas, un juez federal de Texas ordenó este sábado que el niño de cinco años Liam Conejo Ramos sea liberado del centro de inmigración de la localidad de Dille, en el sur del Estado de la Estrella Solitaria. Allí recluido junto a su padre, Adrián Conejo Arias, tras la detención de ambos el pasado 22 de enero en Minneapolis por parte del ICE (Servicio de Control de Inmigración y Aduanas) en un operativo cuyas imágenes dieron la vuelta al mundo como ejemplo de la brutalidad de la policía migratoria de Donald Trump.El fallo, firmado por el magistrado Fred Biery, un nombramiento de Bill Clinton, exige la liberación del niño ecuatoriano y de su padre antes del martes. El texto breve termina con una emoción impropia de un escrito legal, después de que el juez advierta que “en última instancia, debido al complejo sistema de inmigración de Estados Unidos, los peticionarios podrían regresar a su país de origen, de forma involuntaria o por autodeportación. Pero este resultado debería producirse a través de una política más ordenada y humana que la que existe actualmente”. A continuación, Biery cita una famosa cita de Franklin que se escucha mucho desde que Trump regresó al poder con sus dejes autoritarios: “Filadelfia, 17 de septiembre de 1787: ‘¿Y bien, Dr. Franklin, qué tenemos?’. ‘Una república’, si logran conservarla”. El magistrado firma “con el dedo judicial en el dique constitucional”. Y reproduce de cierre una foto del pequeño que dio la vuelta al mundo. En ella, se le ve con la cara llorosa, asustado, vestido con un gorro que le viene grande y una mochila de Spiderman, que al parecer era su favorita y que le quitaron en el centro de detención. Un agente enmascarado lo sujeta por detrás. Debajo de la imagen están las citas a dos versículos del Nuevo Testamento: “Mateo 19:14″ y “Juan 11:35″.La parte de Jefferson se refiere a una enumeración de quejas que este hizo “contra un rey con aspiraciones autoritarias que gobernaba” la naciente nación. Entre otras, las siguientes: “Ha enviado aquí multitud de funcionarios para acosar a nuestro pueblo. Ha fomentado la insurrección interna entre nosotros. Ha acuartelado grandes cuerpos de tropas armadas. Ha mantenido entre nosotros, en tiempos de paz, ejércitos permanentes sin el consentimiento de nuestras legislaturas”. “Nosotros, el pueblo, escuchamos ecos de esa historia”, remata el juez.La demanda nombra, entre otros, a la secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, a la fiscal general, Pam Bondi, y al director en funciones del ICE, Todd Lyons. “El caso tiene su origen en la búsqueda gubernamental, mal concebida e implementada de forma incompetente, de cuotas diarias de deportación, aparentemente incluso si ello implica traumatizar a niños”, considera Biery en su escrito. “Este tribunal y otros tribunales envían regularmente a prisión a personas indocumentadas y ordenan su deportación, pero lo hacen siguiendo los procedimientos legales adecuados”.Un par de párrafos después, el magistrado escribe, tras amonestar un par de veces a la Administración de Trump: “Observar el comportamiento humano confirma que, para algunos de nosotros, la pérfida sed de poder sin límites y la imposición de la crueldad en su búsqueda no conocen fronteras y carecen de toda decencia humana. Así solo se maldice el Estado de derecho“.Más menoresCuatro menores fueron detenidos el 22 de enero el mismo día que Liam en el distrito escolar de Columbia Heights, en Minneapolis, por el ICE, como parte de la Operación Metro Surge, con la que la Administración de Trump ha mandado tres mil agentes a Minnesota para combatir la inmigración irregular. Esos agentes han matado a dos personas en este tiempo: los ciudadanos estadounidenses Renée Good, poeta, y Alex Pretti, enfermero. Ambos tenían 37 años. Liam y Adrián Conejo fueron detenidos en la entrada de su casa cuando el niño regresaba del colegio. Los agentes, según denunciaron las autoridades educativas, trataron de usar al crío como anzuelo para llevarse también a la madre, que estaba dentro de la vivienda con otro hijo. Esta tuvo que tomar la imposible decisión entre salir y consolar al pequeño Liam o no abrir la puerta y evitar la deportación. La familia vino de Ecuador en 2024. Y está legalmente en Estados Unidos, esperando la contestación de una solicitud de asilo, según sus abogados. Las autoridades migratorias sostienen que el permiso expiró el pasado abril.Un grupo de congresistas, entre ellos, Joaquín Castro, de Texas, visitó el centro para evaluar sus condiciones y también se reunieron con el padre del niño. Este, según contó Ramos, les dijo que su hijo “no es el mismo” tras la detención. Su defensa ha denunciado que las condiciones en el centro de detención son terribles: agua en mal estado, a menudo no potable y comida con insectos, tierra y otros restos.Esta semana en Minneapolis se ha producido el arresto de dos niños más, según denuncia la junta escolar de Columbia Heights.
Un juez ordena la liberación de Liam Conejo Ramos, el niño de cinco años arrestado por el ICE en Minneapolis | Inmigración en Estados Unidos
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